Viernes 29 de abril de 2016: Seminario Internacional sobre Felicidad y Empresa

Sábado 30 de abril de 2016: Gran Encuentro de la Felicidad

CentroParque, Parque Araucano

La Felicidad es contagiosa y buena para la salud, por Dr. Daniel Martínez

Un aspecto importante que surge de los estudios en torno a las redes de confianza, es que la felicidad tiene la capacidad de propagarse. El seguimiento de 20 años de la investigación del Framingham Heart Study de redes sociales, evidenció que la felicidad es contagiosa (Fowler, 2008)Si somos más felices, podemos transmitir y beneficiar a nuestra pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo y a toda nuestra comunidad (Lyubomirsky, 2008). Esta investigación concluye que las personas felices e infelices son visibles en las redes sociales, y que la posibilidad de contagiar y propagar la felicidad, se extiende hasta 3 grados de relación, es decir, podemos promover y aportar a la felicidad inclusive de los amigos de mis mejores amigos. Las personas que están rodeadas de muchas personas felices, tienen más probabilidades de ser felices en el futuro, es decir, definitivamente la felicidad trae suerte.  No solamente la felicidad se contagia, sino también la tristeza y muchas otras emociones y conductas, lo que se explica   neurobiológicamente a partir del descubrimiento de las neuronas en espejo en el año 1996 por Giacomo Rizzolatti, quien encontró que existían neuronas en el área motora del cerebro que no solo se activaban al tomar un objeto, sino también al ver a otros hacerlo. Estas neuronas, llamadas de la empatía, nos permiten ponernos en el lugar de los otros, demostrando que somos seres sociales, y que estamos diseñados para estar unos con otros y para aprender conductas y emociones por imitación. Cuando nuestros hijos nos ven felices, contactados emocionalmente y considerando a los otros, ellos aprenden por imitación a desarrollar emociones saludables y a ser más empáticos.  Cuando nuestros hijos nos ven tristes, desesperanzados, desconectados de las emociones y de las personas, ellos también aprenden a negar su posibilidad de ser felices. La felicidad y las emociones se contagian, se trasmiten, se enseñan y se aprenden.

La felicidad nos hace bien para nuestra salud física y mental. El sentirnos felices,  entre muchos beneficios,  nos lleva a tener (Lyubomirsky, 2008; Ben-Shahar, 2007;  Fischman, 2010):

  • Niveles más elevados y sostenidos de bienestar, lo que se traduce en más experiencias de alegría, satisfacción, gratitud y sentimientos amorosos positivos. La felicidad nos permite estar más en pareja y vivir en comunidad.
  • Más autoconfianza, optimismo y autoestima para enfrentar dificultades y desafíos.
  • Mejores relaciones interpersonales, que nos permiten ser personas más sociables y empáticas, que pueden construir vínculos significativos y gratificantes que se mantienen en el tiempo. La felicidad nos permite recibir más ayuda cuando la necesitamos.
  • Mejor salud mental. Los sentimientos positivos multiplican las conexiones neuronales del cerebro, lo que nos permite recuperarnos más rápida y profundamente de la pena y la tristeza. La felicidad nos da una mayor capacidad y rapidez  para  recuperar la felicidad y  bienestar.
  • Un sistema inmunológico más potente, que nos cuida físicamente. Mayor longevidad y calidad de vida.
  • Mayor energía y creatividad para construir nuestros sueños. Mayor productividad y flexibilidad en nuestras capacidades para estudiar y trabajar.
  • Mayor posibilidad de tener un desarrollo pleno e integral.

En síntesis, La Felicidad nos regala Vida.


 

BIBLIOGRAFIA

 

  1. Ben-Shahar T. (2007). Happier: Finding pleasure, meaning and life’s ultimate currency. USA: McGraw-Hill Companies.
  2. Lyubomirsky S. (2008). La Ciencia de la Felicidad. Barcelona, España: Urano, SA.
  3. Fowler J, Christakis N.  Dynamic spread of happiness in a large social network: longitudinal analysis over 20 years in the Framingham Heart Study.  British Medical Journal; 337 a 338, December 2008.
  4. Fischman D. (2010). La alta rentabilidad de la felicidad. Santiago de Chile: Aguilar Chilena de Ediciones SA.
  5. Frankl V. (1979). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Hender Editorial, S.L.